
Entre las imágenes incrustadas se haya nuestro universo. La supernova debris al fondo y una malformación celular en el tronco de un árbol. El macrocosmos y el microcosmos en extremo. Algo que nos recuerda que en el exterior mal hacemos en fundar la felicidad.
Pero, amigo, el hombre tiene el arma más poderosa conocida: el pensamiento, y la capacidad de elegir como construirse a sí mismo.
One mind, one choice.
A pesar de las debilidades de nuestro cuerpo el hombre se ha mantenido durante miles de años sobre la tierra y sólo, escucha bien, sólo gracias a el acto continuo de pensar. Algo que, hoy en día, parece que está muy devaluado.
Invito a ver el siguiente video de Fredy Kofman. No pasa desapercibido.