La filmación está realizada a 2000 fotogramas por segundo.
Lo que más impresiona es lo que no se ve. Una microcapa de aire amortigua la caída de la gota y evita que sea reabsorbida inmmediatamente. Cuando la gota queda estática sobre la superficie las fuerzas de la tensión superficial no se ponen de manifiesto hasta que las moléculas de aire son desplazadas.
Hay que recordar que los puentes de hidrógeno (el intercambio del ión hidrógeno entre las moléculas de agua) se hacen y rehacen a razón de varios miles de veces por segundo. Este fenómeno no podría tener lugar si el experimento se realiza en el vacío.