miércoles, 9 de junio de 2010

Agua


Fallingwater from Cristóbal Vila on Vimeo.

No parece existir registro alguno de que una sola línea de diseño se hubiese trazado antes de que E.J. Kaufmann telefonease a Taliesin para decirle a Wright que acababa de aterrizar en Milwaukee, y que se dirigía a su oficina para "echar un vistazo a los planos de mi casa".

Edgar Tafel, entonces un aprendiz, describe una frenética actividad donde volaban papeles de dibujo y bailaban los lápices a medida que "el diseño brotaba de Wright". Y eran los alumnos los únicos que parecían angustiados. En medio de aquel bullicio, Wright tan solo dibujaba con rapidez, hablando a media voz todo el tiempo, cosas cómo "Lilianne y E.J. tomarán el té en ese balcón, luego cruzarán el puente y se internarán en el bosque para una caminata.".

"Justo antes del medio día llegó el señor Kaufmann. A medida que ascendía los escalones de piedra de la entrada fue recibido cordialmente por el Maestro. Fueron directos a la mesa de dibujo; "E.J." dijo Wright, "lo hemos estado esperando". Habían transcurrido 140 minutos desde que sonó el teléfono".