Un fotograma del universo estroboscópico en el que nos hayamos inmersos.
Un fotograma a tiempo de Planck.
El Dragón esmeralda que se ofrece como una conquista inalcanzable a la espera de ser tomada.
Una sobrecogedora oscuridad ominipresente, intencionadamente manifiesta en la zona siniestra del lago.
Miedo sobrecogedor, muerte en la singularidad...
... pero fascinante esperanza.
Imagen de Excalibur de John Boorman (1980)